Querida hija.
Apenas te has marchado y ya se te echa en falta.
Este tiempo en que estarás tan lejísimos seguro que te va a reportar grandes beneficios porque quien es capaz, como tú, de darse a los demás y de entregar parte de su propia vida para ocuparse de niños necesitados de amor o de cosas que tú has podido tener gracias a haber nacido en este llamado "primer mundo", seguro que encuentra muchas recompensas a cambio de su esfuerzo.
Creo que todos aprenderemos algo y todos nos beneficiaremos de tu experiencia. Nos daremos cuenta del valor que tiene poder estar juntos, de la poca importancia que tienen cosas que nos hacían enfadarnos con la otra persona, de lo muchísimo que nos queremos y de lo bien que vivimos pese a que no podamos permitirnos lujos.
Espero que aprendas mucho y sé que lo harás porque eres capaz de mirar con curiosidad y con humildad y eso es fundamental para poder aprender de todo y de todos los que se crucen en tu camino. No olvides que nadie está en posesión de la verdad, que vas a convivir con personas de culturas muy diferentes y que cada uno tendrá cosas buenas de las que aprender.
Sé feliz. Disfruta mucho. Y ten cuidadito cariño.
Te quiero mucho.

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